Tres municipios en uno
Alcobendas es de los sitios donde más cambia el trabajo según el barrio.
El casco y Valdelasfuentes son densos, con bloque de varias épocas y comunidades que dan el trabajo clásico: bajantes, colectores y atascos que afectan a varias viviendas a la vez.
La Moraleja, El Soto y Fuente Lucha son otra cosa. Parcelas grandes, jardín, riego automático y a menudo piscina. Aquí la avería cara no es el atasco: es la fuga que no se ve. Una rotura en la red de riego enterrada puede estar meses corriendo sin dar ningún síntoma visible, hasta que llega el recibo del agua o aparece un hundimiento en el césped.
Esa es la razón por la que en esta zona empezamos casi siempre por localizar, no por picar. Con sonda emisora y geófono el punto queda acotado en pocos centímetros, y se abre una cata pequeña en lugar de seguir la zanja a ciegas por medio jardín.
Los parques empresariales del norte tienen la escala industrial: arquetas grandes, separadores de hidrocarburos en aparcamientos y sótanos con bomba de achique que nadie prueba hasta que hay tormenta.
Lo que más nos piden
En unifamiliar: detección de fugas y arquetas, prueba de estanqueidad para confirmar dónde pierde la red, y limpieza de arquetas de parcela.
En comunidad: limpieza programada de bajantes y colector.
En empresa: mantenimiento de separadores, retirada de residuo a planta autorizada con su documento, y achique cuando el sótano se inunda.
Sobre los sótanos
En los parques empresariales y en los edificios con aparcamiento subterráneo, la inundación casi nunca es por lluvia sola. Suele ser la bomba del foso, que no arrancó porque el flotador estaba bloqueado o el cuadro sin tensión. Se descubre siempre en el peor momento. Merece la pena probarla en seco una vez al año.
Alrededor
Trabajamos en toda la zona norte: Algete, Colmenar Viejo y Galapagar.
Llámanos y cuéntanos si es urgencia o si es una fuga que llevas tiempo notando. El enfoque es distinto.