En Pocifren instalamos, sustituimos y nivelamos registros y tapas en Madrid, tanto en instalaciones privadas como en el alcantarillado público.
Parece la parte menor de una obra de saneamiento. Suele ser la que más problemas da después. Una tapa mal elegida se parte al primer camión, una mal recibida repiquetea toda la noche, y una que queda enterrada bajo el pavimento convierte cualquier futuro desatasco en una obra.
Elegir la clase correcta: la norma EN 124
La norma EN 124 clasifica los dispositivos de cubrimiento según la carga que soportan. La elección no es estética, es estructural:
- A15, hasta 1,5 toneladas. Zonas peatonales y ajardinadas donde no entra ningún vehículo.
- B125, hasta 12,5 toneladas. Aceras, zonas peatonales con acceso ocasional y aparcamientos de turismos.
- C250, hasta 25 toneladas. Cunetas y bordes de calzada, en la franja de medio metro desde el bordillo.
- D400, hasta 40 toneladas. Calzada, arcenes y áreas de aparcamiento para todo tipo de vehículos.
- E600 y F900, para zonas industriales con carga por rueda elevada, muelles y superficies aeroportuarias.
El error habitual es poner una B125 en la entrada de un garaje comunitario porque «solo pasan coches». Pasan coches, y también el camión de la mudanza y el de la basura. La tapa acaba partida y el pozo abierto, con lo que eso supone.
En el otro extremo, colocar una D400 de fundición en el jardín de un chalet es tirar dinero y complicar la apertura: pesan del orden de 50 a 90 kilos.
Materiales
La fundición dúctil es el estándar en vía pública y en cualquier punto con tráfico rodado. Aguanta, se repara y admite el marcado normativo. Su inconveniente conocido es el robo por el valor del metal.
El hormigón armado aparece en registros de menor exigencia y en obra de urbanización. Sale más económico y no interesa a los chatarreros, pero es frágil ante golpes puntuales.
El composite de polipropileno o fibra ha ganado terreno: no lo roban, pesa mucho menos y no se oxida. Cubre bien las clases A15 a D400 según fabricante.
Las tapas rellenables llevan una cazoleta que se rellena con el mismo material del pavimento. Se usan en terrazas, patios y zonas ajardinadas donde el registro tiene que estar y a la vez no verse.
Los tres trabajos que más nos piden
Nivelar una tapa hundida o levantada. Ocurre después de repavimentar. El asfalto nuevo sube la rasante y la tapa queda en un hoyo, o al revés. Se levanta el marco, se recrece o se rebaja el cuello del pozo y se recibe enrasado. Bien hecho, ni se nota al pasar.
Eliminar el ruido. Una tapa que suena cada vez que pasa un coche no está suelta: es el marco el que ha perdido asiento porque el mortero de recrecido se ha degradado. Apretar no sirve. Hay que levantar el marco, retirar el material degradado y recibirlo con mortero de fraguado rápido y alta resistencia, que permite reabrir al tráfico en pocas horas.
Abrir un registro donde no lo hay. Si una arqueta quedó cubierta por una reforma, primero hay que localizarla y después abrir el acceso y colocar la tapa que corresponda. Sin registro accesible, cualquier futura intervención en la red empieza picando.
Cómo lo ejecutamos
Comprobamos qué carga va a soportar el punto, no la que soporta hoy. Un patio donde ahora solo entran peatones puede recibir mañana un camión de reparto.
El recibido del marco se hace con mortero de reparación rápida, que a las pocas horas admite tráfico ligero. En vía pública se coordina con el corte que autorice el ayuntamiento, para no tener la calle abierta más de lo necesario.
Cuando la tapa se instala sobre pozo nuevo, el trabajo forma parte de la construcción del pozo o arqueta y se resuelve en la misma visita.
Vía pública: permisos
Cualquier actuación sobre el alcantarillado municipal necesita autorización del ayuntamiento, y en la Comunidad de Madrid la red de saneamiento está en buena parte bajo gestión del Canal de Isabel II. Tramitamos la documentación y la ocupación de vía pública dentro del servicio de proyectos y licencias, para que la obra no se pare a mitad.
¿Tapa rota, hundida o que no aparece? Cuéntanos dónde está y qué pasa por encima, y te decimos qué hace falta.