En Pocifren nos ocupamos de los proyectos y licencias de pocería en Madrid: la documentación técnica, las autorizaciones y los permisos que hacen falta para que una obra de saneamiento pueda ejecutarse sin que se pare a mitad.
Es la parte que más retrasos provoca y a la que menos atención se le presta al pedir presupuesto. Una obra bien planteada que empieza sin el papel correcto acaba con la calle abierta y un expediente encima.
Qué trámites suelen hacer falta
Declaración responsable de obra menor. El trámite más habitual en reparación y sustitución interior. Permite empezar desde su presentación, a cambio de que la documentación sea correcta y completa. La responsabilidad recae en quien la firma.
Licencia de obra. Necesaria cuando hay proyecto técnico, afección estructural o intervención de mayor alcance. Requiere resolución expresa del ayuntamiento antes de comenzar.
Autorización de acometida. Para conectar una parcela a la red municipal de saneamiento. En la Comunidad de Madrid la red está en buena parte bajo gestión del Canal de Isabel II, así que el trámite suele implicar tanto al ayuntamiento como al Canal.
Ocupación de vía pública. Si hay que cortar acera o calzada, plataforma para el camión o contenedor. Va con sus condiciones de señalización y su plazo, y es donde más se atasca el calendario en municipios grandes.
Autorización de patrimonio. En casco histórico o edificio protegido, con plazos que se cuentan en meses.
Lo que suele salir mal
Después de bastantes obras, los tropiezos se repiten:
Presentar sin saber por dónde va la red. El ayuntamiento pide el punto de conexión y nadie lo tiene documentado, porque en fincas antiguas no hay planos. Se resuelve antes de tramitar, localizando arquetas y levantando el trazado real con cámara.
Pedir la licencia que no es. Tramitar una obra menor cuando el alcance exige proyecto significa empezar de cero cuando el técnico municipal lo detecta, con la obra ya contratada.
Olvidar la ocupación de vía pública. La obra está autorizada, pero el camión no puede estacionar donde tiene que estacionar. Es el motivo más frecuente de que una obra de saneamiento se quede un día parada.
No prever la prueba de recepción. Algunos ayuntamientos exigen prueba de estanqueidad antes de autorizar el tapado de la zanja. Si nadie lo tuvo en cuenta y la zanja ya está cerrada, hay que reabrirla.
Cómo lo llevamos
Empezamos por el ayuntamiento que corresponda. Cada municipio de la Comunidad tiene sus ordenanzas y sus formularios, y lo que vale en Madrid capital no sirve tal cual en Getafe o en Alcalá. Comprobamos el trámite exacto antes de preparar nada.
Preparamos la documentación técnica: memoria descriptiva, croquis o planos del trazado y del punto de conexión, presupuesto desglosado y la documentación de la empresa que ejecuta.
Presentamos y hacemos el seguimiento, incluidos los requerimientos de subsanación, que son casi la norma y no la excepción.
Y coordinamos el trámite con la ejecución, para que la obra empiece cuando el permiso está y no antes. Parece obvio y es donde más dinero se pierde.
Cuándo conviene levantar el estado real antes
Si la finca no tiene planos de saneamiento, merece la pena documentar la red antes de presentar nada. Con inspección de cámara y localización se levanta el trazado, se identifican los registros existentes y se sabe en qué estado está lo que hay.
Ese levantamiento sirve para tres cosas a la vez: acompaña la solicitud, permite ajustar el presupuesto de la obra a la realidad y evita la sorpresa de encontrar en la zanja algo que nadie esperaba.
Con quién trabajamos
Comunidades de vecinos que acometen una reforma de la red y necesitan el expediente ordenado para la junta y para el ayuntamiento. Promotores y constructoras que subcontratan la parte de saneamiento y quieren la documentación cerrada. Y particulares con vivienda unifamiliar que van a conectar a la red municipal o a sustituir una fosa séptica.
En este último caso, el trámite suele ir unido a la obra de pocería y al vaciado y clausura de la fosa existente, que también tiene su propia gestión documental.
Cuéntanos qué obra tienes en mente y en qué municipio, y te decimos qué trámite corresponde y cuánto suele tardar.